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[ 46 ] VAMOS nuestros relatos El Imperio de Japón (o imperio del sol naciente), fue un estado, ahora desaparecido, que existió desde 1868 (o 1895 dpendiendo del autor) hasta 1945, con el fin de la Segunda Guerra Mundial ( o hasta 1947, con la nueva Constitución). Japón se industrializó y se militarizó muy rápi- damente, lo que llevó al surgimiento de una po- tencia mundial y un Imperio colonial, empezando por la península de Corea, Taiwán, y Manchuria que se tomaron entre 1895 y 1931, tras las gue- rras sino-japonesas que enfrentaron a la Dinastía Qing y el Imperio Japonés. En 1942, se convirtió en uno de los más grandes imperios marítimos de la historia, llegando a abarcar 7,4 millones de kiló- metros cuadrados. En este texto, me centraré en la época de mayor expansión territorial, la época de la Segunda Guerra Mundial. Como muchos sabrán, Japón formaba parte del Pacto Tripartito, firmado por Joachim Von Rib- bentrop, Galeazzo Ciano y Saburo Kurusu en Ber- lín, el 27 de septiembre de 1940. Esto significó la formación de las Potencias del Eje. Japón también había firmado un pacto anti-komintern (antico- munista) con Alemania. Una vez aclarado esto, pasemos a la Guerra. Japón, oficialmente entró en la Segunda Guerra Mundial la mañana del 7 de diciembre de 1941, e hizo coincidir esa ofensiva con otras en Hong Kong, Malasia o Singapur. Posteriormente, Japón atacó Filipinas, que en ese momento estaba en posesión estadouni- dense, y estableció un gobierno títere conocido como la Segunda República Filipina. Para culminar, Japón consiguió el premio máxi- mo, las Indias Orientales Neerlandesas (Indone- sia), ricas en el tan necesitado petróleo. A partir de la toma de Indonesia, el Imperio co- menzó a sufrir derrotas, como en Midway, y co- menzó a perder islas, desde las cuales, EEUU podría bombardear Tokio, que fue lo que hizo. Finalmente, en 1945, Japón libró las más san- grientas batallas del Pacífico: Manila, una ciudad que quedó arrasada en Filipinas; Guadalcanal, que fue un baño de sangre y Okinawa, conoci- da como el Stalingrado Japonés, solo que con 120.000 muertos en vez de 2,2 millones. Al final, como todos sabemos, Japón se rindió después de probar el arma más destructiva crea- da por el hombre (con la excepción de la Bomba H y la Bomba de neutrones), la bomba atómica. Los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki acabaron con el Imperio, que se rindió incondicionalmente el 2 de septiembre de 1945. Firma del Pacto Tripartito en Berlín Javier Campos 1º ESO El Imperio del Sol Naciente

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